Si que podemos disfrutar de un palo santo o caki en un jardín de clima mediterráneo. Su cultivo es muy fácil. 1


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El palo Santo, Diospyros kaki, no sólo se puede cultivar en las regiones subtropicales , también en nuestro jardín de clima mediterráneo pues se adapta muy bien a nuestra climatología.

Es un árbol de gran valor ornamental, el frutal más decorativo, por:

el tamaño de sus grandes y elegantes hojas

el color de su fruto

su estructura perfecta

 

Se trata de árbol de crecimiento medio, prácticamente libre de plagas y enfermedades (fruta ecológica). No es tolerante con la sequía. Necesita podas de limpieza de ramas.

Los frutos se deben recoger antes de madurar, si se recogen maduros se deben consumir rápidamente. Una vez recogidos los frutos estos maduran  muy bien en un espacio seco y ventilado.

La raíz del porta injerto se aconseja sembrarla directamente al suelo y al año siguiente se injerta en la variedad de palosanto que queremos.  Si se practica la siembra directa con una plantación adecuada y con una tierra bien preparada, como la raíz es pivotante (la raíz primaria, es mucho mayor que las secundarias y alcanza mayor profundidad en el suelo) esta conseguirá llegar hasta el subsuelo y encontrar la humedad y nutrientes necesarios para alimentarse.

¿Podríamos disfrutar de un kaki en una gran maceta? Sí que podría vivir un kaki en una gran maceta pero difícilmente fructificaría.

¿Sabéis porque se llama palo Santo?

Info de internet: Tiene un aroma sorprendentemente fuerte y dulce cuando es quemado, por eso el palo santo es usado como incienso  para limpiar y purificar el ambiente. Hay que destacar que no sirve toda la madera del árbol del Palo Santo. Sus beneficios solo sirven, cuando el árbol ha muerto por causas naturales, por su propia vejez. Además el árbol muerto por su vejez, deberá de pasar un tiempo de unos 3-4 años, realizando su camino natural de descomposición. Es en este curioso periodo cuando internamente la madera de este árbol va originándose una esencia, un aceite que a la hora de quemarse se trasformará en un beneficioso, rico y espiritual humo blanco, que nos limpiará de nuestras malas “energías”.