1- Entrecavar la tierra, para aportarle oxigenación.
2- Abonar la tierra.
3- Podar las partes secas.
4- Riegos muy profundos. Los veranos se hacen largos y duros por las altas temperaturas y las limitadas precipitaciones, unos riegos generosos revitalizará a las plantas.
5- Pinzarlas para que retoñen de más abajo y ramifiquen.
La inmensa mayoría de plantas vivaces son de climas continentales (noches que refrescan) y nórdicos (lluvias abundantes), con lo cual en climas mediterráneos necesitan mucha agua.
