Pequeña guía de cómo empezar para convertir un espacio en un jardín


A menudo cuando uno se quiere hacer una vivienda con jardín, arquitectos, constructores, decoradores etc. pasan por casa antes que el paisajista/ jardinero. Son los últimos en que se piensa. Se tiene prisa para estrenar la casa, se han gastado casi todo el presupuesto y lo poco que queda es para el paisajista. Suerte que los que realmente disfrutan y valoran un jardín no actúan así. Saben que el trabajo del jardinero tendrá sobre ellos un efecto psicológico y anímico realmente sorprendente y es que psicológicamente, las plantas han resultado ser un estímulo absolutamente sano y natural. Saben que el jardín suele ser aquello que contrasta vitalmente con la realidad diaria y por ello se acerca al arquetipo del paraíso.

Pero antes de crear un jardín este debe ser planificado y guiado por un paisajista. Muchos jardines tienen problemas, son caros de mantener o su aspecto no es el esperado debido a que en su día no se hizo una correcta planificación, el asesoramiento técnico no era el adecuado y la construcción del jardín no fue acertada.

No existe un espacio por malo que sea, extremadamente árido o húmedo, donde no pueda vivir una planta. Existen plantas resistentes y tolerantes a cada adversidad climatológica, física o ambiental. Escoger aquella planta adecuada para aquel espacio en concreto es una de las claves del éxito del jardín. En este punto es cuando no debemos encapricharnos de una planta si no es la acertada para aquel espacio y es cuando verdaderamente debemos escuchar más que nunca a los profesionales.

¿Cómo empezar?

–          Hacer un croquis o plano detallado de nuestro espacio a ajardinar acompañado de fotografías.

–          Observar que espacios queremos tapar o disimular con pantallas visuales o setos vegetales y aquellas zonas a proteger con corta vientos vegetales. Y planificar por ejemplo aquella zona que nos refrescará en verano.

–          Mirar el saneamiento de aguas. El drenaje de aguas debe ser correcto y completo.

–          Planificar caminos o accesos y la iluminación de estos.

–          Antes de plantar se debe pensar en la futura red de riegos: automáticos o manuales.

–          Diseñar según las posibilidades de mantenimiento y presupuesto. Debemos diseñar de acorde con la relación que mantendremos con el jardín: si viviremos siempre junto el jardín, sólo los fines de semana o sólo en vacaciones. Las tres posibilidades son definitivas para el éxito del funcionamiento del jardín. Por ejemplo si en el jardín sólo vamos en invierno la utilización de plantas de floración estival será poco indicada.

–          Dejar que el jardinero nos aconseje de la planta correcta para ese espacio concreto.

El jardín es el traje de cualquier edificio, es la bienvenida de una casa. Cuando nos vestimos, escogemos cuidadosamente ropa práctica, cómoda, bonita, para gustar a los demás y sobre todo a nosotros mismos. Debemos hacer lo mismo con el jardín.

Y como dice el manual de jardinería ecológica, ningún jardín se define exclusivamente por las plantas que alberga, sino también por la sostenibilidad, la elección de plantas mediterráneas más adecuadas en cada zona libres de enfermedades y exceso de aguas de riego y también por las especies  de animales que es capaz de atraer y a las que pueda dar acogida. Una vez más debemos escuchar a los profesionales paisajistas y como no a los jardineros.

 

Si tienes cualquier pregunta, no dudes en preguntarme. En  Bordas Jardinería además de vender productos de jardinería tambien hacemos jardines ( Bordas Paisajismo).