Las podas de los árboles NO deben ser severas.


Las podas deben ser ligeras, suaves. El objetivo es conseguir que dentro de la copa del árbol entre el sol i el aire, así se consigue: ventilación, aireación y oxigenación. Con una poda suave se consigue una poda alta y en consecuencia conseguimos  mucha ventilación,  frescor  y una vegetación asociada.

Si las podas son severas, el árbol brotara mucho más tendrá más ramas y más hojas y la copa no estará ventilada.  Con una poda severa se consigue una sombra baja, poco fresca, poca ventilación y no crecen plantas bajo el árbol. Con una poda severa las ramas se vuelven abultadas.

Mucha hoja = poca ventilación + humedad + calor = plagas y enfermedades.

Poda severa=brotación de muchas hojas pequeñas

Poda suave=hojas grandes