Cómo cuidar el ciclamen (cyclamen) para que dure muchos años
Antes que nada debes saber que los ciclámenes que se encuentran en los gardens son Cyclamen persicum, una especie silvestre de la que se han obtenido numerosas variedades e híbridos.
El Cyclamen persicum es de clima mediterráneo, con inviernos suaves y húmedos y veranos cálidos y con pocas precipitaciones. Así que este cyclamen no aguanta heladas ni temperaturas muy frías como en el caso de Cyclamen coum que aguanta hasta -10ºC.
Sus tubérculos pueden vivir años e incluso activarse después de años de inactividad. Si las condiciones no son favorables como temperaturas extremas o sequías, entra en latencia profunda pareciendo incluso muerto, pero cuando las condiciones mejoran despierta de su latencia y vuelve a brotar y entonces si recibe las atenciones necesarias (nueva tierra, abono, riego y drenaje adecuado…) puede volver a florecer y estar de nuevo en su máximo esplendor.
Cabe decir también que son fáciles de reproducir por semillas: cuando la flor se marchita, el tallo acerca la cápsula de semillas al suelo. Este movimiento ayuda a proteger las semillas y facilita su dispersión en el entorno adecuado para germinar.
Aproximadamente hacia el mes de mayo, según las condiciones meteorológicas, el crecimiento del ciclamen (o cyclamen, que es su nombre científico) empieza a detenerse: las hojas se secan y van desapareciendo, marcando el inicio de su periodo de descanso. Es el momento de actuar y aplicar los cuidados extra necesarios para que dure años y años.
Durante esta etapa, se puede optar por dos maneras de tratar el bulbo según las condiciones climáticas y preferencias: extraerlo del suelo para prepararlo adecuadamente o conservarlo en su ubicación original durante el verano.
Ambas opciones requieren cuidados específicos para garantizar que la planta se recupere y vuelva a florecer en la siguiente temporada. Desde Bordas Garden os damos las pautas y pasos a seguir para cuidar el ciclamen en cada caso.
Primera pauta: Pasos para preparar el ciclamen en su periodo de descanso y replantarlo
Este proceso suele ocurrir alrededor del mes de mayo, aunque puede variar dependiendo del clima y las condiciones meteorológicas de la región. Es importante observar estos cambios para actuar en el momento adecuado para que el bulbo pueda recuperarse correctamente. Pasos a seguir:
- Detener el riego del ciclamen: Cuando las hojas empiecen a amarillear y marchitarse, es fundamental dejar de regar la planta. Esto ayudará a que entre en su periodo de reposo de manera natural, evitando la acumulación de humedad que podría favorecer la aparición de hongos o que se empiece a pudrir.
- Esperar a que la planta se marchite: Permite que el proceso de secado ocurra por completo. Es esencial no apresurarse en retirar las hojas del cyclamen mientras aún están algo verdes, ya que el bulbo está absorbiendo los últimos nutrientes.
- Eliminar restos vegetales: Eliminar todas las hojas secas y otros restos vegetales cerca del bulbo del ciclamen para que el sol y el aire endurezca y limpie el bulbo.
- Preparar el bulbo: Cuando el bulbo esté completamente seco, arráncalo y corta todas las raíces a ras del bulbo, limpiando bien los restos de tierra.
- Ponerlo a secar: coloca el bulbo del cyclamen al sol, desinféctalo con un buen fungicida e insecticida, y guárdalo en una habitación seca y bien aireada.
- Replantar al final del verano: Tras los rigores del verano, cuando el calor extremo haya pasado, será el momento de replantar el bulbo. Debemos saber que el ciclamen, a diferencia de otros bulbos, descansa en verano. Utiliza sustrato arenoso de alta calidad para que facilite el drenaje y evite el exceso de humedad en las raíces.
- Dejar la parte superior al aire libre: Mientras que la mayoría de las plantas bulbosas deben enterrarse completamente, el ciclamen requiere que la parte superior del bulbo quede al aire libre, sin cubrir.
Segunda pauta: Cuidado de los ciclámenes en su ubicación original durante el verano
Los ciclámenes pueden conservarse todo el verano en su sitio de origen sin necesidad de arrancarlos, siempre que se cumplan ciertas condiciones que asegurarán su salud durante su periodo de descanso. Estas son las principales condiciones que deben cumplirse para cuidar el ciclamen sin necesidad de replantarlo:
- Si está en un lugar o zona muy favorable: Es fundamental que el ciclamen esté en un entorno adecuado: un lugar fresco, sombreado y protegido de las altas temperaturas directas del verano. Esto ayudará a que la planta entre en su periodo de reposo sin sufrir estrés por calor excesivo.
- Si se reduce el riego considerablemente o totalmente: Durante el descanso, el ciclamen no requiere mucha humedad. Es crucial reducir el riego a lo mínimo, incluso suspendiéndolo por completo, para evitar que el bulbo se pudra por exceso de agua, favoreciendo su correcto secado.
- Si se limpian los restos orgánicos: Retirar las hojas secas y cualquier material vegetal en descomposición alrededor del bulbo es esencial para evitar la proliferación de hongos y plagas. Esto permitirá que el bulbo respire y se mantenga sano durante el verano.
- Si se practica algún tratamiento fungicida desinfectante: Aplicar un fungicida o desinfectante para prevenir enfermedades fúngicas es una medida preventiva importante. Esto protege al bulbo de posibles infecciones que puedan desarrollarse debido a la humedad o el calor.
Además, se aconseja airear la tierra alrededor del bulbo, añadir sustrato si este está deteriorado, y también utilizar un abono adecuado para preparar el suelo de cara a la siguiente temporada de crecimiento.