Cubiertas verdes para ciudades más ecológicas.


Muchas metrópolis quieren contribuir a mejorar el medio ambiente

Las azoteas de los edificios cubiertas de vegetales son una de las soluciones ecológicas que escogen grandes ciudades del mundo. El “boom” de eco-tejados, tejados vivientes, green roofs, o roof gardens significa contribuir a la eficacia energética y a un sostenimiento ecológico del ambiente urbano.

Una cubierta verde consiste en un sistema de ingeniería ligera con varias capas impermeabilizantes, drenajes, filtros de tela anti raices, suelo especial y plantas. Se asegura un correcto aislamiento para conservar los materiales arquitectónicos y la vida de las plantas que la azotea alberga. Los excedentes de agua van hacia los desagües y la tierra se substituye por substratos ligeros y porosos que retienen la humedad.

El crecimiento de las plantas escogidas determinará el espesor del sustrato. Existen diferentes tipos de cubiertas verdes:

La llamada ecológica. Son las más económicas, las más utilizadas y casi libres de mantenimiento. Se utilizan plantas autóctonas tipo sedum. Estas en su hábitat natural viven encima de las piedras casi sin tierra, por este motivo se utilizan en azoteas ya que permite utilizar un substrato ligero con grava porosa especial de sólo 10/15 cm de un mínimo peso. El único enemigo del sedum son las malas hierbas pero con el tipo de substrato utilizado en las terrazas casi no hace falta regar y así las malas hierbas no progresan.

La ajardinada, la cual se puede clasificar en tres o más categorías:

La ajardinada apta para arbustos pequeños y césped, de 25cm de espesor.

La ajardinada para arbustos, árboles y coníferas pequeñas (35 cm).

Y por último la ajardinada para árboles, coníferas y palmáceas apropiadas que requieren 90 cm de substrato.

Antes de escoger una planta para una cubierta verde se estudia su crecimiento, sujeción y si el clima de la zona es correcto.

¿Y por que las azoteas verdes son extremadamente útiles y necesarias?

Una azotea verde significa enfriar un edificio en verano y retener el calor en invierno es sinónimo de estabilizador térmico. El resultado es menos consumo de aire acondicionado y calefacción. Disminuyen del efecto isla calor de las ciudades. Se incrementa la biodiversidad en las ciudades y se crean nuevos pulmones verdes, los vegetales absorben las emisiones de dióxido de carbono (CO2) y absorben gran parte de las partículas pesadas del aire. Se reducen los torrentes de agua provocados por las lluvias ya que las terrazas verdes aprovechan parte de estas aguas pluviales y además ralentizan notablemente la salida de aguas al exterior. Se aísla el edificio del ruido. Hasta ahora no se había descubierto que las plantas son mucho más superiores para aislar el ruido que la mayoría de pantallas acústicas con materiales no vegetales. Y se prolonga la vida útil de las cubiertas.

Muchas ciudades reciben por parte de administraciones y ayuntamientos ayudas y facilidades para que los edificios adopten estas técnicas verdes. En Alemania no se acostumbra a instalar césped en las cubiertas ecológicas ya que el césped de países nórdicos necesita un riego muy abundante. En nuestro país sería facilísimo disponer de césped en las terrazas sobretodo ajardinadas ya que nuestras gramas autóctonas (stenotaphrum, cynodon, etc) viven perfectamente en una cubierta con un riego limitadísimo, siegas y mantenimiento realmente escasos. Disponemos también de plantas tapizantes durísimas (lippia, messem etc.), con una floración intensa que requieren poca tierra y unos mínimos abonos y cuidados.

Vistamos nosotros también nuestra arquitectura de verde.

Fotos de cubiertas verdes de un centro comercial de Chicago