¿Cómo podemos proteger las plantas mediterráneas en verano?


¿Sabías que el verano propio de un clima mediterráneo, es la estación en que las plantas sufren más?

La falta de precipitaciones conjuntamente con las elevadas temperaturas producen unas condiciones de gran demanda de agua que algunas de ellas no reciben.

Las que no son propias de nuestro clima hacen un gran esfuerzo para soportarlo y las plantas de clima mediterráneo tienen sus propias estrategias para resistirlo.

Delante de la irregularidad pluviométrica, las plantas de clima mediterráneo son xerófilas: “adaptadas a la falta de agua” y estas reaccionan adaptándose al estrés hídrico, mediante diferentes estrategias, acumulando agua en las raíces, troncos, hojas etc, regulando la evapotranspiración mediante el cierre de estomas durante el día y abriéndolos preferentemente por la noche, etc.

El sistema radicular de estas plantas es muy eficiente y potente para poder encontrar agua en el subsuelo, son capaces de alargar sus raíces hasta encontrar agua siempre y cuando no se trate de tierras muy compactadas.

Aunque gocen de sus propias estrategias tanto si cultivamos plantas mediterráneas como si no, en verano las debemos regar abundantemente. Unas más que otras. Incluso hemos de regar los cactus y suculentas ya que así se endurecerán y crecerán sanas y fuertes.

 ¿Qué debemos tener en cuenta?

  1. Si las plantas las cultivamos en recipientes siempre necesitaran más riego que si están plantadas en la tierra directamente ya que sus raíces no podrán encontrar agua en el subsuelo y esta fácilmente se evaporará en una maceta.

  2. Son las hojas y los tallos de algunas plantas que son capaces de soportar altas temperaturas pero nunca las raíces. Por lo tanto en verano debemos proteger las raíces de las plantas, especialmente cuando están en una maceta.

Maneras de proteger las raíces de una maceta del sol abrasador:

– Si es posible situar las plantas a la sombra o instalar telas de sombra para evitar el sol directo.
– Si no es posible trasladar los recipientes a la sombra, taparlos con
tejidos de brezo o otro material así la maceta no se recalentará al sol, o introducir la planta con su maceta dentro de un recipiente más grande y vacio para facilitar sombra a la maceta de la planta.

– Aplicar encima de la tierra todo tipo de acolchado. Se reduce la mitad del consumo de agua al reducir la evotranspiración de las plantas. Los acolchados retienen la humedad del suelo, disminuyen la acción del viento, la tierra no se calienta, protegen la tierra de las inclemencias del tiempo, regulan bien la humedad y limitan la proliferación de malas hierbas (competidores de agua y abonos).

Tipos de acolchados: corteza de abeto o pino, mulch o restos de poda, grava, áridos de colores, boles de arcilla, mallas de fibras, etc.

– Evitar el aislamiento de una planta. Hace falta agruparlas así se darán frescor y sombra entre ellas y soportaran mejor la sequia y la evotranspiración.

Las plantas mediterráneas son las que soportan más los rigurosos veranos de clima mediterráneo.