¿Son perjudiciales las “malas” hierbas o la vegetación espontánea?


DEPENDE

Depende:

A)

Son perjudiciales si compiten con otras plantas con agua y nutrientes. Por ejemplo: si cultivamos una hortensia en una maceta y le crecen en el mismo recipiente malas hierbas, mejor que las retiremos, pues nuestra planta tendrá que compartir el agua y los nutrientes de la tierra con las hierbas. Lo mismo pasa en un jardín, si no queremos que las plantas que hemos plantado convivan con las “malas hierbas” las eliminamos manualmente o con herbicidas. En el garden Bordas disponemos de muchas marcas y varios tipos.

¡Ojo con el uso intensivo de herbicidas en jardinería! Evitar impactos ambientales.   

Otro sistema para evitar las malas hierbas sería distribuir por encima de la tierra (de una maceta o la de un jardín)acolchados.  Los acolchados a parte de evitar la aparición de malas hierbas, disminuyen la acción del viento, mantienen la temperatura de las raíces, tienen un valor ornamental y aquéllos que son orgánicos cuando se descomponen con el tiempo proporcionan humus al suelo. Hay varias clases como: corteza de pino o abeto (ideal por su acidez y por ser un filtro térmico), residuos de poda triturados o mulch, grava, áridos de colores, tierra volcánica (muy porosa), hojas, mallas de fibras etc.

B)

Las “malas” hierbas o mejor dicho vegetación espontánea o hierbas silvestres, se deben respetar cuando no compite con otras plantas interesantes para nosotros, pues participan en la formación y conservación del suelo; cumplen la función de proteger el suelo de la erosión, del desecamiento y de las heladas, al tiempo que irán aportando humus y vida a la tierra.

Las raíces de todas las plantas disgregan las rocas e intervienen en la formación del suelo. Las mismas raíces retienen el suelo y reducen la erosión cuando llueve. Si no disponemos de otras plantas en nuestro jardín, respetemos la vegetación espontánea.

Muchas de las hierbas tienen un valor ornamental y la mayoría de ellas también son medicinales y/o culinarias: diente de león, hinojo, hipérico, bellis perennis, milenrama, tanaceto, trébol rojo, ortiga, borraja… Son plantas  que no necesitan atenciones, que atraen los animales beneficiosos del jardín y son 100% sostenibles.

La inmensa mayoría de hierbas silvestres o praderas naturales se siegan a menudo y regularmente antes de su floración transformándose en un césped prácticamente autóctono, sin necesidad de un dispendio importante de agua y con un mínimo mantenimiento. En caso de tener claros, sin hierbas naturales, se pueden resembrar con céspedes duros o gramas (grama americana, zoysia, cynodon dactylon…).

Un agradable efecto de verdor y frescura también puede conseguirse sin recurrir al césped. Basta con utilizar o combinar las hierbas con plantas tapizantes como: cerastrum, ruschia, dichondra, cabellera de la reina, festuca, soleirola, hiedra, enebro rastrero, ajuga….

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