¿Cuando compramos una planta, es importante saber si es tóxica?


Es bien sabido que el mundo vegetal nos favorece en todo: desde purificar el aire, reducir los niveles de C02, aumentar la humedad relativa, reducir los niveles de ciertos contaminantes, minimizar los niveles de polvo en el aire, mantener reducidas las temperaturas ambientales, absorber los ruidos…..    Desde la antigüedad las plantas se han utilizado para infusiones, decocciones, cataplasmas,  pomadas, elaboración de medicamentos……gracias a su gran poder preventivo y curativo. Y es que tal y como decía el médico naturista alemán  S. Kneipp: existe una hierbecilla para cada enfermedad.              Algunos de los vegetales, disponen de cierta toxicidad para los humanos pero aun así las plantas que proporcionan los medicamentos más eficaces acostumbran a ser las más ricas en toxinas.

¿Cuando compramos una planta, es importante saber si es tóxica?

No, no es importante, pues difícilmente un niño y menos un adulto se dedicará a comer cantidades importantes de una planta ornamental.  A parte, la gran mayoría de vegetales con un grado de toxicidad, disponen de un gusto amargo, y en consecuencia uno la escupe rápidamente o el cuerpo en caso de ingerir dichos vegetales, los vomita. Lo preocupante es cuando se confunde una planta venenosa por otra y esta es cocinada e ingerida de forma abundante, es el caso por ejemplo de esa planta parecida al perejil (conium maculatum).  Lo mismo sucede, pero con consecuencias más graves cuando se confunde una seta tóxica por una de comestible.  La prueba de que no es importante saber si una planta ornamental es tóxica o no, son las estadísticas que nos detallan que es rarísimo el caso de una intoxicación por la ingesta de una planta de jardín.

Sí que deberíamos informarnos en caso de disponer de animales domésticos, especialmente aquellos que algunos llamamos “animales de laboratorio” como es el caso de conejos enanos, gatos de razas sofisticadas, perros…… que pueden comen cualquier planta  en grandes cantidades. Recuerdo la anécdota de una niña que llevó un ramo de flores de la conocida planta llamada adelfa  (una de las más tóxicas) a una cabra doméstica de una granja y una vez consumido todo el ramo, la cabra murió al cabo de 24 horas. También sería aconsejable apartar, o alejar del alcance de aquellos niños pequeños, que todo se lo ponen a la boca, esas plantas que son tóxicas.

¿Sabías que las semillas de algunos frutos habituales de nuestra dieta como las manzanas, peras, cerezas, melocotones, albaricoques… la parte carnosa de las semillas contienen ligeras trazas de cianuro?

¿Sabías que las patatas con brotes  o sea un poco pasadas pueden llegar a ser ligeramente tóxicas?

¿Sabías que el uso no controlado ni supervisado por un profesional acerca de plantas medicinales puede ser perjudicial? La diferencia entre el remedio y la toxicidad sólo está en la dosis. Es el caso de la adelfa que con pequeñas dosis es curativa, mientras que en dosis superiores puede suponer problemas graves.

En resumen, hemos de saber y valorar más que nunca el reino vegetal pero no comer ni introducirnos a la boca lo que no se conoce a fondo y huir del autoconsumo incontrolado de plantas medicinales.